Durante la entrevista, Myriam Espinosa, secretaria de Trabajo, se refirió a la delicada situación que atraviesa la fábrica Colortex y el impacto que la crisis económica está generando en distintos sectores productivos de La Rioja.
“En Colortex estaba el compromiso de pago para el viernes 20 de febrero. Como no se cumplió, se inició una medida de fuerza durante el fin de semana”, explicó la funcionaria. La empresa cuenta con aproximadamente 150 empleados y, según indicó Espinosa, el incumplimiento corresponde a un compromiso pendiente desde diciembre, lo que evidencia la compleja realidad financiera que atraviesa la firma.
“La realidad de Colortex no escapa a lo que está pasando en todo el país”, sostuvo, y enmarcó la situación dentro de una crisis más amplia que afecta especialmente al sector textil. En ese sentido, recordó el cierre de Luxo y otras fábricas de indumentaria, y advirtió que el impacto no se limita a la confección de prendas, sino que alcanza también a las empresas que producen hilo e insumos para telas.
La funcionaria también mencionó el cierre de comercios históricos como Cuatro Vientos, señalando que el principal problema es la caída del consumo. “No se vende”, resumió, al describir el escenario actual.
En cuanto al empleo, Espinosa fue contundente: “Sin contar los despidos en la construcción, que tuvo un durísimo golpe en enero de 2024, entre el Parque Industrial y los comercios hemos perdido más de 4.000 trabajadores desde que inició la gestión de Milei”. Aclaró además que esa cifra corresponde únicamente a las personas que acudieron a la Secretaría de Trabajo, ya que existen casos de acuerdos directos entre empleados y empresas que no siempre se registran en el organismo.
Finalmente, planteó una preocupación central: la reinserción laboral de quienes perdieron su trabajo. “El problema es qué pasa con estas 4.000 personas que se quedan sin empleo, cómo se reinsertan en el mercado laboral. Eso es algo que el Gobierno Nacional no tiene en cuenta al abrir las importaciones”, cuestionó.
Espinosa también hizo referencia a un informe reciente que muestra el aumento del endeudamiento familiar. “Es deuda para comprar comida o pagar servicios, no para ampliar una casa o comprar una heladera. Seguramente ahí están muchos de estos 4.000 riojanos que se quedaron sin trabajo”, concluyó, dejando en claro el fuerte impacto social que atraviesa la provincia.
Fuente: Medios Provincias