La Organización Mundial del Turismo (OMT) es una entidad de las Naciones Unidas con dos líneas de acción. Por un lado establece parámetros técnicos para el desarrollo del turismo en el mundo; para eso produce estadísticas y analiza la información. Por otro tiene un carácter político, cuya función es mostrar la relevancia de la actividad en el desarrollo económico y social de los países.
Según datos, en 2012 se alcanzará la cifra récord de mil millones de turistas internacionales en un mismo año. ¿Qué significa esta cifra? En principio, un turista internacional es, para este organismo, aquel viajero que pasa al menos una noche fuera de su país de residencia, tanto por ocio (vacaciones, visita a familiares o amigos, temas religiosos, ecoturismo?) como por negocios.
"Por ejemplo, si un residente argentino cruza a Foz de Iguazú para ver las Cataratas del lado brasileño, pero vuelve a dormir en Puerto Iguazú, no forma parte de las estadísticas. Si en cambio viaja a Europa y duerme en España, Francia e Inglaterra se considera que tuvo tres llegadas internacionales. No se mide en cantidad de personas que viajan, sino en llegadas, que es la cifra que alcanzará el millón en los próximos meses", explica Márcio Favilla L. de Paula, director ejecutivo de Competitividad, Relaciones Exteriores y Asociaciones de la OMT y uno de los disertantes del congreso en Jordania.
La llegada de viajeros se calcula según las cifras informadas por los organismos de turismo nacionales, según parámetros que plantea la OMT, que realiza esta medición desde 1950, cuando se habían registrado 25 millones de llegadas internacionales. En 2000 fueron 674 millones. "Y en la última década, con problemas graves como el Sars, el 11/9, tsunamis y crisis financieras, hubo un crecimiento impresionante del 50 por ciento. El turismo va a seguir en aumento porque los costos han bajado, la gente tiene más ingresos y porque es parte de una cultura sin vuelta atrás. Los viajes son un fenómeno global, algo intrínseco de la naturaleza de la gente, que quiere conocer lugares y culturas. Es parte del crecimiento de las sociedades", agrega Márcio, que fue viceministro de Turismo de su país, Brasil, entre 2003 y 2007.
El crecimiento de llegadas internacionales en 2011 fue del 4,6% en relación con 2010. Este año será del 3 al 4%. El sector es, además, responsable directamente del 5% del PBI mundial. Por eso el gasto de los turistas conforma, según el directivo, un indicador aún más importante que el número de llegadas. "Porque indica la capacidad del país de obtener beneficios directos. Los turistas de negocios están entre los que más gastan, y segmentos como el avistamiento de aves y el turismo de salud son cada vez más importantes en ese aspecto. Los jóvenes, que no suelen ser considerados turistas de interés porque viajan tal vez con una mochila, pasan más tiempo y llegan a lugares donde el turista tradicional o de negocios no va, y tienen tendencia a gastar más en productos locales, porque viajan más por el interior de los países. Es un viajero muy importante que no suele ser valorado", destaca Favilla.
Cruzar la barrera de las mil millones de llegadas no es el único hecho significativo para este año: en las últimas semanas, el sector turístico ha logrado un espacio sin precedente en las cumbres del G20, en México, y Río+20, en Brasil. Los líderes de las economías más importantes del mundo reconocieron al turismo como uno de los sectores que más rápidamente pueden contribuir a la recuperación económica y se comprometieron a facilitar los procedimientos migratorios que permitan promover la industria de los viajes y, sobre todo, el turismo sostenible.
La OMT trabaja actualmente en la definición de parámetros para medir el turismo doméstico de cada país y región, que desde un punto de vista económico tiene más importancia que el turismo internacional. "Estamos trabajando en eso -continúa-. Aunque no ingrese dinero nuevo a la economía de los países, sabemos que es un número de viajeros cinco veces mayor que el del turismo internacional."