Casi 40 años atrás, dos jóvenes de Palo Alto pusieron la piedra fundacional de lo que sería una revolución. Corría 1976 cuando Steve Jobs y Steve Wozniak, los fundadores de Apple, crearon la primera computadora compacta que permitía a los usuarios escribir en un teclado y utilizar programas básicos: la Apple I. Una de esas PC’s, que todavía funciona, fue vendida en una subasta de la casa Sotheby’s por 374.500 dólares, más de 500 veces su precio original. El valor superó las expectativas de los organizadores, que habían calculado que recibirían ofertas de no más de 150.000.
El dúo de programadores creó la PC y la presentó en un club de computación de la localidad Californiana, aunque no consiguieron despertar mucho interés en ese momento. Paul Terrell, dueño de una cadena de negocios de informática llamada Byte Shop, pidió 50 Apple I. Cuando Wozniak y Jobs accedieron a armarlas, Terrel las revendió al público por 666 dólares. El dúo luego fabricó 150 más y las vendió a amigos. Aquellos primeros ordenadores de Apple traían la placa madre original y un manual con el título “BASIC”, que incluía instrucciones operativas para principantes. Todas venían sin monitor ni fuente de energía. Sotheby’s aseguró que se cree que existen menos de 50 Apple I originales. De ellas, sólo seis estarían en condiciones para funcionar correctamente.
Dos postores compitieron por la máquina. Uno de ellos, quien mantuvo el anonimanto y prefirió participar vía telefónica, fue quien se la llevó por un costo final apenas por debajo de los 375.000 dólares, incluído dentro del valor la comisión por venta. Además, en el mismo remate, se subastó una nota manuscrita de Steve Jobs de su paso por Atari. El texto fue vendido en 27.500 dólares, más del doble que lo previsto por las autoridades de la casa Sotheby’s.