27/05/2012
COLUMNISTA : Ismael J. Hayek
La importancia del caracter
"El carácter es la índole o condición o modo de ser de una persona o un pueblo. El carácter no es la costumbre, porque la costumbre puede tener algo de herencia. Pero el celo, el altruismo, el amor son atributos innatos en el hombre.

El amor y el odio son una manifestación del alma, así también son la heroicidad, la generosidad, la indulgencia, como el miedo, la avaricia y la cólera que no necesitan de mucho para ser manifestados.

Estos caracteres pueden ser intrínsicos, puede estar en la sangre, en el sistema nervioso y pueden tener hasta una relación con el vasto universo. No se puede pesar ni medir estos caracteres y son llamados terrenales o espirituales, buenos o malos, bajos o elevados.

Los psicólogos han trazado y creado una ciencia llamada ciencia de los caracteres, o en mejor expresión: la ética social.

Esta ética ha corrompido nuestros caracteres sublimes y elevados. Puede ser que esta afirmación sorprenda, no lo niego, pero cuando llegamos a comprender que la urbanidad moderna está basada sobre la hipocresía y la afectación, entonces preferimos la verdad desnuda y amarga y la verdad hiriente.

Cuando uno recuerda como fueron nuestros antepasados y cuán distintos somos de ellos hoy, los que vivimos en las ciudades, que estudiamos urbanidad, que pasamos nuestra vida en buscar palabras escogidas para agradar y hacernos simpáticos. Nadie se atreve a pedir directamente su derecho ni hay quien lo de sin ser agasajados y en muchos de los casos sobornados.

Los caracteres son fuerzas latentes del alma, pero desgraciadamente son influenciados por los sucesos y las cosas. Varias veces en la vida uno es castigado por decir la verdad y se ve obligado a callar lo que siente para evitar un mal innecesario, y cuando un hombre o una nación no manifiesta lo que siente, puede obtener un provecho por su filosofía práctica, pero a costa de su prójimo, olvidando que el mal que ha hecho a los demás redunda por carambola, en el autor.

Las naciones se elevan, como los hombres por el carácter y no por la ciencia o por la riqueza.

Los árabes sedentarios y nómades al comienzo del Islam, no tenía otra fortuna que su carácter basado en su valor espiritual, sobre el amor a la independencia del pensamiento, sobre la generosidad y la sobriedad en la vida.

Nadie puede superar en la vida sin la razón, sin el espíritu, sin la cultura y sobre todo sin el carácter basado sobre la veracidad y

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viernes 24 de mayo de 2013
 
 
 
 
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